Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía dictada hoy reconoce el derecho de los padres de un alumno a ejercer la objeción de conciencia frente a la asignatura Educación para la Ciudadanía. Los principales argumentos son:- La asignatura EpC vulnera el derecho fundamental de los padres a educar a sus hijos en la formación religiosa y moral que está de acuerdo con sus propias convicciones y a la libertad ideológica y religiosa.
- Se plantea como contenido y fin de EpC la formación de la conciencia moral de los alumnos con los contenidos que fija el Gobierno, lo que supone una ética cívica distinta de la personal, creada por el Estado e impuesta a través del sistema educativo.
En mi opinión, tienen razón. Convencer: siempre que se pueda, imponer: jamás. O como dijo Tomás de Aquino, si alguien en conciencia cree que debe negar la divinidad de Cristo, entonces debe negarla. Pero lo contrario también. Si no somos en conciencia: ¿qué somos?
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7 comentarios:
Soy especialista en educación para la ciudadanía y no hay un solo punto de lo que me han enseñado que trate de convencer a nadie de nada. Estáis bastante equivocados y es una pena, porque no todos los niños tienen la suerte de estar bien educados en valores ciudadanos... prueba de ello son las continuas agrasiones físicas y verbales.
Educación en ciudadanía no trata de convencer, de la misma manera que historia de las religiones no creo que pretenda adoctrinar en nada concreto, sólo enseñar las diferentes opciones.
Sònia: yo creo que la enseñanza reglada se debe limitar a transmitir conocimientos y servir de modelo para la transmisión de valores a través de la actitud de los docentes, pero no adoctrinar sobre valores. Eso pertenece al ámbito de la intimidad y la privacidad de cada individuo. La religión, la ética, o la educación para la ciudadanía deberían estar fuera del contexto escolar, todas ellas.
Por poner un ejemplo, en el bloque 2 de los contenidos en primaria, La vida en comunidad, trata entre otras cosas, de la forma de abordar la convivencia y el conflicto en los grupos de pertenencia (familia, centro escolar, amigos, localidad). ¿Una asignatura va a decir a los niños cómo han de abordar la convivencia y el conflicto en su familia? Yo creo que eso depende de cada familia, de sus costumbres, su cultura y sus tradiciones, con los límites lógicos que impone la ley (la ley, no una asignatura). En tu familia, en la mía, y en la de cualquier otra persona, la convivencia y las formas de solucionar los conflictos son diferentes, y no hay un estándar en eso: sería un disparate.
Pero el problema de fondo no es ese, el problema de fondo es que se genera un instrumento nuevo de adoctrinamiento que deja en manos de los docentes y de los centros (libertad de cátedra) interpretar a su libre albedrío los contenidos curriculares, con el riesgo que eso conlleva y la cantidad de disparates que pueden llegar a enseñarse en un aula al abrigo de la nueva asignatura. Exactamente igual que ocurre ahora con la asignatura de religión. A ti te parece una suerte porque la asignatura ha sido propuesta por el PSOE bajo un gobierno del PSOE. Pero los gobiernos cambian y las asignaturas siguen. Piensa en la particular visión que tendrá el PP de la educación para la ciudadanía cuando vuelva al gobierno -que volverá antes o después-, o la que tendrán ya muchos docentes en según qué colegios, y entenderás mejor por qué yo creo que estos contenidos (religión, EpC) tienen que estar fuera de las aulas...
¡Un abrazo!
El tema es que hay que educar y para ello es necesario apoyarse en algo, pero si alguien siente que se vulneran sus principios también hay que respetarle. La experiencia me ha dicho que en el sistema educativo de España no se educa a los chavales, simplemente se les tolera y se les va dejando pasar de curso sim implicarse demasiado con ellos. El sistema educativo debería ser coeducador con los padres, pero en la mayoría de las veces lo que hace es tratar a los chicos como si fueran una patata caliente y pasársela de unos a otros sin solucionar problemas. Si la educación para la ciudadanía es un principio para intentar hacerl las cosas bien, me parece bien, pero siempre respetando las ideologías.
PErfecto Javier, cuando hablamos de familias estructuradas... pero no todas las familias son así. De hecho, incluso esas familias que tan bien educan a sus hijos tienen hijos cuyo pan de cada día es hacer mobbing a sus compañeros...
Educar en valores, no significa adoctrinar... o es que el compañerismo va contra algo en concreto? O es que la igualdad entre todas las personas va contra la moral?
Una clase de ciuadanía sí podría ayudar a un niño a abordar conflictos, porque por ejemplo, enseñar que los malos tratos no son algo normal es algo que puede ayudar, no?
Es curioso el miedo que da Educación para la ciudadanía y los derechos humanos (enseñar los derechos humanos es adoctrinar?) y el poco miedo que ha dado que durante años nos enseñen religión.. ahí sí que intentaban adoctrinarme (afortunadamente estoy muy bien educada por mis padres y no lo consiguieron).
A mi la asignatura me gusta porque el contenido me gusta, independientemente de que ahora gobierne el PSOE... de la misma manera, aunque gobernara el PP hay cosas indiscutibles, que siguen siendo los derechos humanos como base... no hay manera de ver los derechos humanos desde otra óptica que no sea la suya propia. La asignatura me gusta porque reconozco que soy una privilegiada que ha recibido de sus padres una educación cojonuda pero que me ha hecho ver que no todo es de color de rosa, que no todo el mundo ha tenido la misma suerte que yo.
Intenta mirar la asignatura lejos de ideologías, de lo que puede ser... una cosa es la chicha, pero el esqueleto es el que es...
Besos
Sofi, estoy de acuerdo. Es necesario educar y al mismo tiempo respetar principios e ideologías. El sistema educativo español necesita una profunda reforma que pase por dos puntos fundamentales: un consenso entre las dos grandes fuerzas políticas de este país que impida que el sistema se cambie sistemáticamente con cada nuevo gobierno, y un nuevo diseño curricular que busque la atención a las necesidades individuales dentro del conjunto: es demencial que chicos de 13 años sin ningún interés por los estudios y que apenas saben leer se vean forzados a seguir una clase de química, y se les impida acceder a garantía social hasta los 16, por ejemplo. Hay que poner medios para que no lleguen a esa edad con ese déficit, o en caso contrario para que puedan emplear su tiempo en algo que les motive, les sirva para el futuro, y cuyo ritmo puedan seguir al tiempo que el déficit se va eliminando. Un mismo saco para todos hasta los 16 que además se sacude cada cuatro años da el resultado que estamos viendo...
Sònia, educar en valores significa adoctrinar por la simple razón de cada persona tiene sus propios valores. Tu argumento parte de un error inicial, que es considerar que existe un profesor tipo universal: progresista, entusiasta, que lucha por los derechos humanos y la igualdad, etc, etc...
Pero si te das una vuelta por cualquier instituto te darás cuenta de que cada profesor y profesora es de su padre y de su madre. Al final cada cual en su clase entenderá la educación para la ciudadanía según su propio criterio, y empleará esos tres cuartos de hora en despacharse a gusto según los valores que considere oportunos, en lugar de utilizarlos para formar a sus alumnos en algo más útil.
Dices que la asignatura podrá ayudar enseñando por ejemplo que los malos tratos no son algo normal: ¿pero tú realmente crees que un profesor que sea un maltratador en su vida privada -alguno habrá con ese perfil- y que tenga que impartir esa asignatura va a enseñar eso?
Por otro lado es muy ingenuo por tu parte pensar que el Partido Popular va a mantener esta asignatura porque contiene cosas indiscutibles, o que no la va a adaptar a su línea ideológica cuando toque (otra sacudida para el saco del que hablaba con Sofi arriba). La verdadera educación para la ciudadanía consiste en ofrecer a los niños un modelo educativo sólido, estable, y adaptado a su nivel de necesidad, que les convierta en adultos responsables e independientes, y les haga sentir que contribuyen a la construcción de la sociedad desde su desempeño profesional, impidiendo la exclusión y la marginación social.
La religión y la ideología, cada cual la suya y en su casa.
Bueno supongo que ya lo sabrás, pero el juez que dictamina esa sentencia es hijo del Presidente de Honor del Foro de la Familia, y como todo en casa yo voy a decir lo que dice papá.
Pues no tenía ni idea, la verdad. Aunque eso no cambia mucho lo que pienso del asunto: el fondo ideológico de la asignatura. La religión y la ideología deben estar fuera del sistema educativo. Sin eso nunca habrá un pacto sobre el asunto, y sin pacto el saco seguirá meneándose cada poco tiempo.
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