Si alguna vez te has preguntado para qué puede servirte llevar un gran angular en tu cámara, aquí tienes la respuesta:
Como algunos sabéis, el Ventanuco ha estado caído una semana. Un problema con el dominio, la coincidencia del fin de semana y el verano... Cosas que pasan. Ya está solucionado, pero de estos días me queda cierta laxitud: parar tiene esas cosas. Por si fuera poco, el portátil se niega a arrancar, así que tendré que pasarle la ITV. En fin, poco a poco iré retornando, volviendo a cojerle el gusto a estas entradas. En unos días espero tener listo el nuevo diseño. No os vayáis muy lejos...
Un año más, y van tres, dando la barrila por esta blogosfera de Dios... Tenía pensado festejarlo con un cambio de imagen radical (la cabecera nueva es un adelanto que lleva ahí unos días, para ir acomodando la vista), pero no va a ser posible ahora mismo. Tal vez esta noche...
Cuando apareció Knol, pensé en escribir un artículo sobre la resiliencia, como el primero de una serie de contenidos menos "bloggeros" y más cercanos a mi profesión. (sí, todo se andará...) Compartir conocimientos, esas cosas... El caso es que pensando en resiliencia, lo primero que me vino a la mente fue la obra de McCourt, Las Cenizas de Ángela, y su segunda parte Lo es. Su obra y su vida, que viene a ser lo mismo. Una persona sometida a las situaciones más duras, las más difíciles, las más complejas. Capaz de superarlas, de remontarlas, y de aprender algo de todas ellas. Una persona admirable. Hoy se va, a los 78 años, después de una vida llena de sufrimiento y de dicha. Una vida plena, o sea...
El que piense que es un montaje con photoshop, puede ver aquí la secuencia completa. Dedicado a esas abuelas refraneras...
