Un hogar se financia con ingresos externos. Por cuenta ajena o por cuenta propia, pero externos en cualquier caso. Si se contiene el gasto, la balanza se ajusta, porque al mantener el nivel de ingresos y disminuir los gastos, la deuda decrece. Un estado se financia de sí mismo, del dinero que circula por el propio estado: de los impuestos directos e indirectos, del dinero en circulación... ¿Qué pasa cuando un estado contiene el gasto? Pasa que si se reduce la inversión, el sueldo de los funcionarios y de los empleados en general, o se los echa, o se deja de invertir, el dinero deja de circular. Si el empleado público o el empleado privado de una empresa consolidada, que antes iba en coche a su trabajo, se iba de vacaciones, tomaba su cafelito y su caña en el bar de enfrente, se tiene que ajustar el cinturón por un recorte, pues obviamente deja de tomar café, de tomar cañas, de pagar gasolina, de contratar seguros, de pagar alarmas, de comprar gadgets, de irse de viaje... Y ahí se inicia la cascada: bares cerrados, empresas cerrando, servicios bajando la demanda... menos dinerito circulando. Y la cascada provoca cascadas sucesivas. Menos gasto, menos impuestos indirectos, y por tanto menos recaudación. Vale sí, contenemos el gasto, pero... en paralelo y de forma simultánea, reducimos los ingresos. Luego no estamos haciendo nada. Todo al carajo. De forma exponencial, imparable. Es de libro. De cajón. Es un suicidio. Esto Supercoco lo puede explicar con un cerca-lejos en una sesión de Barrio Sésamo.
Joder, es que es muy fácil de entender.
Que alguien le pase el enlace a los 100.000 asesores de Bruselas. Graciasdenada....

