Hace unos días recibí una presentación por correo con las fotos de una serie de muñecos que imitaban a recién nacidos. Las imitaciones eran tan perfectas que en algunos casos era difícil distinguirlas de niños reales. Nunca había visto esculturas como esas, y decidí echar un vistazo en la red. Para mi sorpresa, me he encontrado con todo un pequeño mundo de coleccionistas, muñecos artesanales, subastas, y artistas entregados a realizar estas extraordinarias y extravagantes obras de arte. El perfeccionismo es tal, que se emplean varias capas finas de pintura hasta recrear el tono de la piel, o las sombras de los pliegues. El pelo es suave, arraigado en la cabeza (los artistas se intercambian técnicas para conseguir este efecto de la mejor manera posible), e incluso la cabeza está hecha de tal forma que tiene que ser apoyada del mismo modo que la de un bebé real. Existe una revista especializada en estas reborn dolls, y un numeroso colectivo de artistas dedicado en cuerpo y alma a estas esculturas.

La foto de arriba corresponde a una creación de Marchell Adair, artista destacado del año 2007. Navegando por los enlaces de arriba podéis encontrar centenares de fotos increíbles de otras esculturas.

2 comentarios: