Mary Ella Mclivain, una joven abuela de 52 años, estaba hasta el moño de su trabajo de secretaria, viendo pasar la vida detrás del escritorio. Un buen día decidió dar un pequeño giro, y se subió a un biplano a mil pies sobre Vancouver, con la única protección de su vestido estampado. La estampa del momento, no tiene precio:


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