Somos sujetos, y por lo tanto subjetivos. Tendemos a proyectar lo que somos en las cosas que vemos. Nos encariñamos de unas viejas zapatillas de felpa, y nos cuesta desprendernos de objetos que no usamos nunca. Ese animismo nuestro tiene que ver con nuestra necesidad de creer más allá de los límites de la realidad misma, tiene que ver con nuestro pensamiento mágico. Con todo y con eso, hay ocasiones en las que cuesta creer que algunos objetos no tienen realmente sentimientos:
Foto, voicingopinions.


Qué tristeza, !Por Dios! Contagia...
ResponderSuprimirCuesta pensar que es un lavabo... ¿verdad Lys?
ResponderSuprimirA mi me recuerda al robot Wally :)
ResponderSuprimirayyyyyy qué penitaaa
ResponderSuprimirSi que da pena si, ademas lo han dejado roto para no usarlo
ResponderSuprimirDebe estar tan triste es por lo mugroso que está, que pesar, que lo limpien :'(
ResponderSuprimirTendría un mal día.
ResponderSuprimir:o)
Pobre... :D
ResponderSuprimirM.superiora: sí se da un aire sí..
ResponderSuprimirCarmncitta: pena penita penaaa jeje
Chiste: pobre, encima eso..
Todero: algo ganaría limpito, eso sí.
Eulogío: mira, eso es reversible, estaría bien.
SMS: pobrecito, sí.
¡saludos!