No me creeréis, pero cuando yo tuve dieciocho años, hice cosas que ahora os resultarán increíbles. Cosas que vosotros no podréis hacer jamás.Podía acampar casi en cualquier lugar, y dormir al raso en Parques Naturales, junto a los lagos de Covadonga, o en la laguna de Peñalara. Bañarme en las lagunas y en los ríos, y perderme por cualquier monte con un grupo de amigos. En cualquier bar, a cualquier hora, podía comer tortillas con huevos DE VERDAD.
En una carretera adecuada, podía circular a 140 kilómetros por hora, incluso sin cinturón, bajo mi propia responsabilidad. También podía festejar con los míos una boda, o una comunión, tomar unas copas, y estando bien regresar despacito y con cuidado. Viajaba sin que nadie mirara mi cuerpo desnudo a través de una máquina, y podía llevar en mi equipaje de mano líquidos y refrescos. En la playa, disfrutaba cada verano de la sensación incomparable de tomar una jarra helada de cerveza sobre la arena, bajo el tejadito de brezo de un chiringuito.
Cuando fumaba, lo hacía en cualquier sitio sin que nadie esgrimiera una mirada intolerante de fanático. Y cuando dejé de fumar, podía disfrutar de aquellos amigos que todavía lo hacían sin que ellos tuvieran que abandonar la mesa o la barra.
Escuchaba música en cientos de conciertos, o disfrutaba de partidos de fútbol compartiendo un mini de cerveza con mis amigos. Y si tenía algo que celebrar, podía pasarme la noche entera en su compañía, porque había cientos de sitios que no cerraban hasta la madrugada.
En mis campamentos de verano, o en mis excursiones del instituto, mis monitores y profesores podían hacerme fotos o hacérselas conmigo, porque en ese tiempo nadie era tan retorcido como para pensar que el mundo está repleto de pederastras. Conservaba también, por la misma razón, viejas fotos mías de bebé en las que estaba completamente desnudo.
En las largas noches de verano, nadie me daba miedo, o sólo me daba miedo quien podía hacerme daño de verdad. El miedo a las cosas en general, a las razas en particular, a las noticias, tremendistas, no existía todavía.
Crecía con la tranquilidad de saber de un modo incierto pero certero, que mi vida sería mejor que la de mis padres. Podía estudiar y prepararme en una universidad pública y gratuita de calidad, y dejar un trabajo si alguien intentaba ser injusto conmigo. Y encontrar otro.
Cuando íbamos al médico, todos sabíamos qué era una sala de espera, pero nadie sabía que era una lista de espera.
Las casas tenían un precio razonable, y cualquiera que costara más de 100.000 euros era sin duda una mansión. Cualquiera que estuviera dispuesto a esforzarse y aprender podía trabajar, y cualquiera que trabajara, donde quiera que trabajara, podía vivir sin apreturas, tener su casa, su coche, disfrutar de su tiempo libre, ir de vacaciones...
Hubo un tiempo, os lo juro, en que las cosas fueron así. Un tiempo no muy lejano. Y ahora, cuando lo pienso, me espanta la certeza casi absoluta de que no podréis vivir jamás algunas de esas experiencias. Y me asalta la terrible sospecha de que tal vez vuestra vida no pueda ser nunca mejor que la mía. Incluso de que no pueda ser ni tan siquiera parecida. Y en la medida en que sea responsabilidad mía, os pido perdón en mi nombre y en el de todos. Y ya de paso, y aunque esta carta es vuestra, os pido permiso para mandar una pregunta en vuestro nombre a todos los hombres y mujeres de mi generación. Una pregunta sencilla, corta, rotunda:
¿Cuándo vais a reaccionar, imbéciles?

Estoy de acuerdo, vivimos en la era del Gran Hermano de 1984, y además del control exagerado me repatean las tonterías de lo políticamente correcto.
ResponderSuprimirPor otra parte creo que te equivocas con lo del alcohol y la carretera. Cuando has bebido, mucho o poco, no existe lo de "estando bien".
Creo que podríamos juntarnos unos cuantos que perdimos amigos y familiares porque se mataron en el coche volviendo de fiesta. Y todos "controlaban". Algunos hasta iban "despacito y con cuidado".
En este sentido mis hijos tienen menos probabilidades de morir en la carretera que hace unas décadas, yo incluso pondría la tasa de alcohol permitida en 0.0.
Y se perderán el jugar en la calle, la acampada libre y tantas otras cosas, pero a veces me dan envidia por las oportunidades que tienen y nosotros no tuvimos. Esos adolescentes que se pasan el verano viajando por Europa en plan interrail e intercambio, por ejemplo...
Gustar taco tu artículo tío, pero he perdido la esperanza de que esto mejore. Actualmente sólo veo que pueda empeorar por mucho que nos movamos.
ResponderSuprimirTriste vida la que nos espera.
Pues sí y no: por mí hay cosas que me gustaría que vuelvan. Otras, desde luego que se queden donde están. Una cosa es la libertad personal, pero otra más fundamental es el respeto a los demás. Alcohol/coche y tabaco no implican libertad, sino muerte, y, por desgracia, no siempre de los que conducen/fuman, sino de otros inocentes.
ResponderSuprimirEn el resto, estoy de acuerdo. Un abrazo :-D
De acuerdo en gran parte, pero las primeras lineas sobre el alcohol y la carretera y temas de seguridad vial, hechan por tierra el resto del articulo, y tiene mucho trasfondo.
ResponderSuprimirSaludos!!!
Hace más de un lustro que no se habla de seguridad vial, de puntos negros, del estado de las carreteras, o de las señalizaciones. No hace falta, se echa la culpa al alcohol SIEMPRE, y punto. Así las administraciones públicas pueden recortar millones de euros en la conservación y el estado de la red vial. Por otro lado, creo que es la primera vez que una ley decide quién comete un delito. Hasta ahora eran los jueces y tribunales. Por supuesto que está bien condenar a quien pone en riesgo la seguridad de los otros, pero habrá que demostrar primero que es así, y no siempre de es así, de hecho no es así en la mayoría de los casos. Equiparar a alguien que ha tomado dos cervezas con un asesino kamikaze per se, sin tener en cuenta otros factores como su pericia al volante, edad, experiencia, historia previa de infracciones, o la actitud que mostraba durante su conducción es un despropósito jurídico sin precedentes. Ya hay varias sentencias de tribunales superiores en esa linea. Una hernia discal, un problema de visión, o una disminución de reflejos debida a la edad o a una enfermedad pueden commprometer la seguridad tanto o más que una cantidad moderada de alcohol, y no se mete a los miopes en la cárcel por conducir sin gafas. Lo que he escrito no se refiere tanto al hecho de poner en riesgo a otros bajo los efectos del alcohol -lo que me parece absolutamente condenable- como al estado de indefensión que se crea cuando se criminaliza sin excepción ni defensa posible y se presupone el delito. Y lo comento porque eso está pasando ya en más ámbitos. Si las leyes definen por sí mismas quien es culpable, ¿de qué sirven los jueces, los tribunales y el derecho?
ResponderSuprimirVisto así la verdad que da miedo ver que tenemos cada vez más prohibiciones, aunque por otra parte, es el precio por tener leyes para defender otras cosas.
ResponderSuprimirNo sé si el balance es mejor o peor, pero más vale que nos resignemos, esto tiene pinta de ser así XD.
Saludos.
Muy bueno, para reflexionar. Les quiero recomiendo la página de una amiga que pudo adelgazar el abdomen. Si les interesa adelgazar el abdomen les recomiendo que entren: adelgazar el abdomen .
ResponderSuprimirEs verdad que las cosas han cambiado, se han perdido muchas cosas, ahora se vive con mucho miedo. Esperemos que pronto mejoren las cosas.
ResponderSuprimirMi página: adelgazar muslos .
Te voy a dar toda la razón, pero porque la tienes, yo creo que somos zombies obsesionados con consumir y que nos hemos dejado que ya da igual es como la gran apatía. Este año estando con la gran crisis que vivimos, viendo como amigos se van a vivir a casas de sus padres poruqe no tienen ni para pagar una habitación compartida, con más 4 millones de parados, sin trabajo, los estudiantes sin futuro laboral,paro porque sino hasta mañana. Y este año las grandes compañías como telefónica,el santander, iberdrola,... han terminado el año fiscal del 2010 ganando miles de millones de euros.
ResponderSuprimirAcabaremos pagando por respirar dentro de poco. Ya estmos pagando una burrada por comprar cuatro chorradas en cualquier supermercado....
Es lo que nos merecemos por borregos, imaginaros a los accionistas de las empresas riendose de nosotros y subiendo la luz.
Yo creía que era yo sola la que pensaba que antes "no todo era malo" y así lo escribí en mi blog. Ahora me alegro de que "otros" piensen lo mismo.
ResponderSuprimirDepende mucho en dónde, pero doy un ejemplo, BS AS Argentina no se puede salir tranquilo, ya el miedo se hizo algo comun en los habitantes, y no hacen nada al respecto :S
ResponderSuprimirCuidado, hay cosas como las de conducir bebido que no solamente te pones tu en riesgo bajo tu responsabilidad, si no que también pones a los demás conductores. En esos casos yo creo que se ha acertado.
ResponderSuprimirY por "c" o por "b", el moverse en una sociedad o en otra, así, o así como tú describes en unas circunstancias que ya no volverán, no nos hizo ni automáticamente felices ni automáticamente infelices. ¿Verdad?
ResponderSuprimirConcuerdo con amigoplantas..
ResponderSuprimirApoyo lo de "estetica superior" yo vivo en Bs. As. y ya que te asalten es algo común.. todos los habitantes han pasado por lo menos por 2 asaltos... y estan acostumbrados a eso!
ResponderSuprimirSi, y no solo se trata de que te asalten sino de la violencia y de que te puedan pegar un balazo por 10 monedas :(
ResponderSuprimirEs verdad que antes era asi! y mas cosas que ahora no caigo, pero recuerdo poder estar en la calle jugando y mis padres si querían dejar la puerta abierta la dejabas casi seguro que no iba a entrar nadie (claro podía pasar pero era raro), y no existía tanta desconfianza hacia el ser humano como ahora, una pena...
ResponderSuprimirEs verdad que dia a dia parece que crecen las prohibiciones, y no creo que sea la mejor solución...debemos buscar otras vías como la educativa para ir mejorando.
ResponderSuprimirEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderSuprimir¡Y eso me lo dices tú! ¡El que ha escrito esta maravilla!
ResponderSuprimirGracias :)
Muchas gracias eva!
ResponderSuprimirVeo que hay bastantes que opinan como yo.
ResponderSuprimirMe alegra no sentirme un raro :)
Muy bueno el post.
ResponderSuprimirSaludos.
Totalmente de acuerdo contigo.
ResponderSuprimirEs terrible pensar que en un futuro nuestros hijos van a vivir peor, y va asuceder así porque estamos perdiendo derechos y libertades.
Sí creo que deberíamos de reaccionar ya!!!
Mucho me temo que tienes razon. La cosa no puede pintar peor para nuestros pequeños... todo gracias a nosotros, principalmente por actuar como meros espectadores
ResponderSuprimir100% de acuerdo con Sebas, el mejor comentario de todos
ResponderSuprimirMuy bueno el post. Creo recordar que dijerón por la TV que nuestros hijos vivirán peor de lo que lo hemos hecho nosotros.
ResponderSuprimirEsto no sucedía desde el 39...
Que gran verdad .Muy buen post gracias
ResponderSuprimirExcelente post.Gracias por la aportacion
ResponderSuprimirExcelente post.Gracias por la aportacion
ResponderSuprimiropino que los tiempos cambian y que las locuras que se hacen hoy en dia no tienen nada que envidiar a las de antes
ResponderSuprimirLos tiempos cambian muchos los jovenes de hoy no son como los de antes
ResponderSuprimirHermosa carta, cuanta verdad, a medida que vamos evolucionando en tantas cosas en otras que son importantes hemos retrocedido y es muy triste pensar que nuestros hijos y nosotros mismos no vamos a volver a disfrutar de esas épocas.
ResponderSuprimirexelente informacion manejada en este post..saludos
ResponderSuprimirCuanta sinceridad!! Tanta verdad, no nos estamos dando cuenta y mientras mas hablamos de avances tecnológicos menos nos damos cuenta de como estamos perdiendo nuestras libertades...
ResponderSuprimirGenial.
ResponderSuprimirTambien tenemos que recordar que no teniamos un duro y eramos capaces de estar un fin de semanas en un parque hablando y comiendo pipas.
La amistad consistia en compartir tanto lo bueno como lo malo, el mayor castigo era no poder estar con los amigos.
Siempre llamabamos de usted a las personas mayores y nos levantabamos del asiento en el metro para cederlo a quien la educación exigia que lo hicieras..
Son muchos recuerdos los que tus palabras traen a mi cabeza, sobre todo y abandonando la juventud para volver a la niñez, los niños jugabamos solos en la calle llena de barro y tierra, el mayor de los juegos.
Muy bien dicho, me parece que tu punto de vista es muy acertado y das en el clavo. Felicidades por tu blog!
ResponderSuprimir